Óscar volvió a nacer, gracias al aceite de cannabis.

Ana Semeniuk es madre de Óscar Fabián Viera Semeniuk, ellos viven en la Colonia Fram, Itapúa.

Óscar Fabián Viera Semeniuk.
El adolescente fue diagnosticado de dos importantes patologías a los tres meses de haber nacido, (agenesia del cuerpo calloso y síndrome de West). Ambas enfermedades, trajeron a su vida, varias complicaciones.
Recién hoy, a sus 14 años, Óscar puede disfrutar más de su vida, gracias al consumo de aceite de cannabis (desde hace seis meses).

Óscar Fabián es el mimado de sus otros dos hermanos, aquí se lo ve festejando su cumpleaños N° 14.
“Una amiga hizo que mi hijo probara cuando estaba internado en el Acosta Ñu, al día siguiente vi mejorías en él y de ahí no paramos. Durante tres meses le di el aceite casero, hasta que pude conseguir importar con permisos y bajo prescripción médica”, relató la mamá.
Óscar sigue todo su tratamiento médico en Posadas (Argentina), pero la supervisión y dosificación del aceite, la hace el neurólogo Víctor Gaona. De estar tomando cinco clases de anticonvulsivantes, ahora solo toma dos, ya que las propiedades del cannabis junto con las otras medicinas, son suficientes para su estado de salud.
“Mi hijo es dependiente total, no habla y no camina. Antes estaba todo el tiempo dormido; sin embargo ahora está más despierto, se conecta con nosotros y con todo lo que tiene a su alrededor, se concentra en lo que ve, mira la tele con mucha atención, se ríe, mueve sus extremidades, agarra las cosas cuando se le pasa y se manifiesta cuando quiere que se esté a su lado”, comentó Ana.

Óscar Fabián, sonriente, junto a su mamá Ana.
Esta es una muestra más de que el cannabis medicinal logra mejorar notablemente la calidad de vida de muchas personas que padecen múltiples patologías y que dependen de su uso, día a día.
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